domingo, 20 de diciembre de 2009

Mi confrontación con la docencia


RECORDAR ES VIVIR

La realidad es un incesante fluir y transformación de las cosas, decía Heráclito de Éfeso, todo cambia nada es estático ni perenne, en ese cambio está presente el problema de la dualidad pues invariablemente existen elementos contrarios que luchan entre sí, está, por ejemplo, lo bueno y malo.
En la vida de cada ser humano el cambio implica el enfrentamiento entre lo bueno y lo malo que se imponen como factores decisivos en las manifestaciones de resistencia, es una lucha de estire y afloja que nos lleva a encontrar el equilibrio o a la zozobra continua.
Bajo esa línea de pensamiento quiero expresar mi experiencia de cómo llegué a la docencia y las implicaciones que ese cambio tuvo en todos los ámbitos de mi vida.
Estudie la licenciatura en Economía en FES-ACATLAN, pertenezco a la generación de la llamada década perdida (1981-1985), las realidad nos recibió con un portazo de la crisis en pleno rostro. La mayoría de mis compañeros tuvimos serios problemas para encontrar un trabajo que se relacionara con la carrera, –como es natural, todos deseamos trabajar en el área de nuestra formación- de ahí que nos ubicamos donde pudimos.
En mi caso trabajé un tiempo en un despacho de contabilidad y posteriormente, con la experiencia mis opciones fueron mejorando, en el último empleo que tuve antes de ingresar a la docencia, sucedió un encuentro fabuloso con uno de mis compañeros y gran amigo de la universidad que resultó ser el esposo de la directora de la preparatoria donde actualmente laboro.
Cuando nos vimos para saludarnos y platicar nuestras experiencias, él me dijo que debería cambiar de giro en mi trabajo y me ofreció platicar con su esposa, quien ya me conocía y sabía de mi responsabilidad en el trabajo, por eso ella no dudó en proponerme horas clase. En ese sentido puedo decir que mi ingreso a la docencia fue, como el de mucho de mis compañeros, muy azaroso.
Si bien mi ingreso a la docencia fue al azar, no fue por necesidad de tener un empleo, pues me encontraba laborando en una empresa privada percibiendo un ingreso mayor que el obtenido por las horas clase. De hecho, no renuncie a ese empleo hasta seis meses después, me di tiempo para sentirme segura de que realmente me gustaba y, sobre todo, que podía ejercer ladocencia.
La docencia significó un cambio muy profundo en mi vida, empezando con mi familia, todos se sentían muy orgullosos de tener una maestra en casa, eso es una satisfacción incalculable.
Pero ahora había que enfrentar el reto de trabajar con jóvenes, un reto nada fácil dado las características que presentan (inquietud, aburrimiento, desdén, inestabilidad, etc.).
Ingresé a la docencia en 1995, y mis primeros acercamientos para mi formación docente fueron los cursos de actualización inter semestral, a los que asistía con el interés ávido de aprender formas diversas de enseñar, desafortunadamente no cumplían con mis expectativas. Dos años más tarde ya me encontraba estudiando un diplomado en docencia, fue una experiencia muy rica, pues aprendí formas de enseñar en las que el alumno es el protagonista en el proceso de enseñanza aprendizaje, de ahí en adelante seguí buscando cursos que me ayudaran a enfrentar mejor los problemas de aula.
En esa búsqueda encontré la Maestría en Ciencias de la Educación que curse en el Instituto Superior de Ciencias de la Educación en el Estado de México. Experiencia muy enriquecedora, pero no en el área de la docencia, sino en la investigación, no obstante, me permitió ser autónoma en la búsqueda de herramientas de apoyo a mi docencia.
La docencia ha sido un reto constante, una búsqueda continúa de herramientas que favorezcan el encuentro diario con los alumnos. Ha sido también, un espacio de grandes satisfacciones: cuando me encuentro con ellos, después de que han concluido su bachillerato, y me saludan con gran cariño y respeto, recordando los regaños y las experiencias académicas: cuando me dicen que van estudiar Historia porque les gustó la forma en que la enseño o economía porque quieren desenvolverse como yo lo hago, eso no se compara con nada.
Trabajar con jóvenes es siempre tonificante, rejuvenece el espíritu, no hay sensación más placentera que vivir el cambio junto a ellos y con ellos.
Para mi llegar a la docencia fue encontrarme, mi aburrimiento llegaba al límite cuando la docencia me salvo. Amo lo que hago y amo a los que posibilitan que lo haga, es decir, a los alumnos. Aunque, en ocasiones, creo que espero demasiado de ellos y siento frustración cuando no cumplen, pero me armo de paciencia y los espero para acompañarlos con su paso no con el mío.
El ejercicio de la docencia me ha permitido recorrer caminos inhóspitos, pero también un lugar seguro, grato, de inmensas satisfacciones que hacen sentirme útil a la humanidad, me ha ayudado a expandir mi mente para conocer más de las ciencias y el mundo que nos rodea, principalmente, a los seres humanos, por eso la docencia me permitió confrontarme conmigo mismo y encontrar la alegría en lo que hago.

Mi aventura de ser docente

REPENSAR MI PRÁCTICA

Repensar mi práctica docente desde la mirada de “La aventura de ser maestros” ha sido recordar, la angustia que me causó los primeros encuentros con los grupos. Para empezar, me dieron el nombramiento tres días antes de iniciar las clases, me dijeron las materias que tenía que impartir, pero nada más.
Fue una experiencia muy abrupta, me dieron la materia de antropología y yo ni en la preparatoria había llevado esa materia. Empecé, por ir a una librería y buscar libros, los leí, subrayé y saque algunas notas. Pero lo verdaderamente impactante fue estar frente al grupo, recuerdo que apenas los saludé y empecé mi clase, llenado el pizarrón con las notas que había hecho una noche anterior.
Con el tiempo, como señala Esteve, fui corrigiendo errores y revisando lo que me funcionaba me gané la libertad de ser profesora, aprendí a tener seguridad en mi misma, sé lo que puedo y no puedo hacer, ensayo continuamente nuevas técnicas para explicar, me atrevo a modificar mi programa de estudio, busco información nueva a través de la prensa o el internet, para escapar de anquilosamiento y la rutina. He aprendido que es enseñando como aprendemos a enseñar, la práctica es la mejor maestra del profesor.
No obstante, para lograr una verdadera renovación pedagógica, la práctica tiene que estar alimentada de las teoría, de ahí que mis acciones se enfocan a la búsqueda continúa de herramientas que favorezcan el encuentro diario con los alumnos. Encuentros que cada día se tornan más difíciles por el efecto que tiene en los alumnos otros espacios educativos, como la televisión o el internet, es necesario dominar las herramientas de comunicación para poder competir con esas nuevas influencias educativas.
Con respecto a las dificultades, coincido con Esteve en que la mayoría de los profesores de la Educación Media Superior no teníamos una clara vocación de enseñantes y que para lograr construir nuestra identidad profesional tenemos que pasar por un proceso atentico de reconversión.
En este sentido quiero expresar la experiencia que he vivido en el subsistema donde laboro EPOEM (Escuelas Preparatorias Oficiales del Estado de México), durante las reuniones de academia, en los cursos de actualización o cuando nos encontramos en otros espacios educativos, los profesores tienden mucho a comentar “yo soy universitario o politécnico o X, no soy profesor”, esos comentarios me estimularon para realizar mi tesis de maestría sobre el saber de los profesores de las EPOEM, es interesante ver que encontré lo mismo que señala Esteve, los normalistas, tienen conocimientos sobre las teorías pedagógicas pero reconocen que la práctica les planteó muchos problemas que no sabían cómo enfrentar y fue con el tiempo como los fueron solucionando. Así mismo los profesores que no son normalistas reconocen que tienen cierto dominio sobre los contenidos que enseñan pero que dado el acelerado cambio que hay en las ciencias, les falta mucho por aprender, es decir, hay un reconocimiento de que ignoramos muchas cosas, que hay mucho aún por aprender .
Ambos necesitan seguir aprendiendo y es la práctica la que los ayuda a entender sus limitaciones. Sin embargo, se observa que entre los profesores que no estudiaron para serlo, hay muchos que no han logrado esa “autentica reconversión”, no han comprendido que ser profesor es estar al servicio de los alumnos, de ahí que no construyen su identidad profesional, factor que afecta terriblemente a los alumnos que siguen viviendo ese terrible abandono pedagógico.
Son esos profesores que sufren un malestar docente como producto de no ser docentes de origen. En cuanto a mí, diría que como seres sociales que somos, el estar en contacto con nuestros semejantes genera contradicciones, producto de las diferencias que cada individuo porta. Nuestras, creencias y sentimientos son diversas. Diversidad que enriquece el encuentro con los otros, pero que también lo limitan y lo afectan. Podría decir que mis malestares tienen que ver con esas diferencias, más que con mi historia de no ser docente de origen porque cuando ingresé a la docencia encontré mi verdadera vocación. Amo mi trabajo y por ello, mi identidad profesional está clara, sé que mi labor consiste en dar un buen servicio a los alumnos, vivo mi trabajo como una verdadera aventura enfrentando nuevas dificultades cada día, como el regreso de Ulises a Ítaca.
La imagen que tengo de mi es de ser una persona comprometida con mi trabajo, lo realizo con profesionalismo, lo que escucho fuera de la escuela de los maestros, no me afecta porque yo siento que estoy cumpliendo con lo que la sociedad espera del maestro (que los jóvenes aprendan los conocimientos de las ciencias, pero también los valores que posibilitan la convivencia humana y la protección de nuestra casa-la tierra).
De igual forma, al enseñar los contenidos de las asignaturas toma una postura política, que me permite generar en los alumnos la incertidumbre sobre el mundo, cuestionarlo, para replantearlo.
La docencia para mi es estar viva y, parafraseando a José Manuel Esteve, la enseñanza para mí es una aventura que me rescata del aburrimiento, es el espacio donde puedo expresar mis más profundas convicciones y trasmitir lo que más me agrada de la vida y del mundo.

Los Saberes de mis estudiantes

Saberes de mis estudiantes

“La integración de las TIC en distintos campos de la actividad humana, así como el impacto que en la vida cotidiana han generado, imponen cambios en los paradigmas e impulsan a mirar de manera crítica la educación, la enseñanza, los procesos de aprendizaje, así como los recursos y elementos mediadores de la práctica en el salón de clases…emplear los recursos tecnológicos en la enseñanza presencial… Se está proponiendo nuevas maneras de acceder al conocimiento, a la construcción grupal, al trabajo colaborativo, a la conformación de comunidades de aprendizaje y al desarrollo de habilidades superiores de pensamiento. (Ana María Prieto, coord. selección de textos para la especialidad en competencias docentes).
Coincido con esta reflexión en que estudiantes y maestros tienen que estar al día en la utilización de las tecnologías que eficientes los procesos educativos. Sin embargo, es importante considerar que las condiciones demográficas, sociales, económicas y culturales son distintas para los diferentes grupos sociales y ello condiciona las formas y los tiempos de acceder a las nuevas tecnologías.
Así, mi trabajo docente lo realizo en una zona urbano-rural, la cultura de la tecnología está bastante limitada ya que únicamente 5 de cada 40 estudiantes cuentan con computadora propia, los recursos económicos escasos no permite utilizar por mucho tiempo las computadoras que se rentan, ya que para los alumnos de esta zona pagar diez pesos por hora implica quedarse sin la torta que completa su dieta alimenticia. Estos datos fueron obtenidos de un pequeño cuestionario que aplique para conocer los saberes que tienen mis alumnos sobre internet.
El cuestionario contiene las siguientes preguntas: cuentas con computadora propia y servicio de internet; cuantas horas dedicas a la semana al uso de internet, para que usas normalmente el internet ¿Cómo reservorio?, información, música, fotos, videos ¿Cómo espacio social?
Lo que nuestros estudiantes saben hacer en internet
La mayoría contestó que no contaba con computadora 35 de 40
La mayoría dice emplear entre 5 y 10 horas como máximo a la semana
El uso que le da la mayoría, 33 de 40 alumnos, es como reservorio (información para las tareas, subir fotos, bajar música, ver videos ) y como espacio social para comunicarse con los demás (chatear, enviar correos, compartir e intercambiar información o trabajos personales. La mayoría afirma que dominan los programas de Word, Power Point y Excel.
Siete alumnos lo usan además para compartir archivos, crear videos, editar presentaciones, crear e intercambiar documentos, para crear dibujos, crear, collages, creación de blog publicar versos y para comprar.
Qué podemos hacer para aprovechar esos saberes en el aula.
Les pregunté cómo les ayuda lo que saben de internet para sus trabajos de la escuela, ellos dijeron que no mucho, más que para buscar información. Sin embargo, dijeron que si formaban una red de comunicación podía servirles de mucho. Algunos alumnos comentaron que sería bueno que cada quien creara una página web para forma una red de información académica entre ellos, también señalaron que quieren aprender flash para crear sus propias animaciones.
Por consiguiente se aprobó empezar a trabajar la creación de un blog para cada uno y diseñar una página personalizada, con ayuda de los que saben hacerla y de los maestros de cómputo.
Quién va a enseñar a quién que le enseñara, donde lo harán
Se acordó con el grupo aprender a crear su página Web y diseñar su página personalizada
Rubí Matlatzín Ríos Paz, Diana Arely Pérez González y Noemy Antolín González enseñarán a sus compañeros con la ayuda del profesor Noel Guadarrama encargado de la materia de informática y computación.
Tendremos sesiones de dos horas los días viernes en la sala de cómputo de la escuela.
Como la materia que imparto a este grupo es de Economía, utilizaré la creación de la página para realizar su proyecto de microempresa.
El producto o evidencia a este trabajo
Después de su página los alumnos realizarán su primera entrada con una reflexión sobre sus Fortalezas, Oportunidades, Debilidades y Amenazas (FODA) para su desarrollo académico.
Se invitará a tres de sus compañeros para que hagan comentarios y a la inversa, recibirán comentarios de tres de sus compañeros.
Posteriormente, me darán su correo para ingresar a la página de cada uno, con el fin de retroalimentar la actividad.
Está misma evidencia la presentaré a mi tutora, para que vea el trabajo realizado y haga las observaciones que considere conveniente.